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Calgary, la ciudad donde hace frío o menos frío, pero con Chinook

#UnaHistoriaQueNuncaAntesHabíaContado

 

Como muchos venezolanos a lo largo de todos estos años, tomamos la decisión de salir de Venezuela. En nuestro caso la opción fue Calgary y allí llegamos en marzo de 2005, y si, se cumplen 16 años ese año. La decisión no fue complicada, mi hermano vivía allí.

 

Como llegamos casi al final del invierno, no nos preocupó el clima, es Canadá, hace frío, es normal. La temperatura era muy agradable, nada terrible en ese momento. La cosa cambió unos meses después. Llegó la primavera, muy bien, más frío que Washington DC, donde vivimos entre 1992 y 1994, pero, de nuevo, es Canadá. Pues resulta que en junio o julio de ese año en el que llegamos, 2005, cayó una nevada. Nada normal para el verano y me pregunté: ¿a dónde nos hemos mudado?

 

Lo mejor ocurrió unos años después. Resulta que en 2008, no recuerdo el mes, quizás marzo, llegó una corriente de frío del bueno. Las temperaturas iban a estar entre -45ºC y -40ºC, pero con el factor brisa llegaría a -60ºC. Nunca lo había experimentado, yo nací en La Guaira y de allí, a los cinco años, nos mudamos a El Junquito y hacía frío, pero nunca lo de Calgary. Mi esposa y yo pensamos que lo más seguro era no enviar los niños al colegio. ¿Cómo con esa maraca de frío?, pensamos que las autoridades iban a suspender las clases, como alguna vez escuchamos de amigos latinos. Todo lo que nos dijeron fueron historias, no es el frío lo que hace suspender las clases, son las tormentas y clima severo.

 

Bueno, Josué Ignacio era alumno en la misma escuela en la que su mamá daba clases. Por el contrario, María Victoria debía tomar transporte público para asistir a su escuela. Conversamos y acordamos con el papá de su amiga y vecina cercana que yo las llevaría en la mañana y el papá de su amiga las recogería al salir. Así lo hicimos.

 

Teníamos en casa dos vehículos, una camioneta familiar, una Caravan, típico de Canadá, que por supuesto la cargaba la mamá. Yo tenía un Toyota Camry de 1989, el vehículo usado que logramos comprar al llegar.

 

Como todo nuevo inmigrante teníamos cuidado de no gastar mucho y ahorrar, por eso mi hermano me sugirió que como el carro era un modelo viejo, le hiciéramos el mantenimiento nosotros, cambio de aceite, filtros, etc. Un día, casi un año antes de la ola de frío, me sugiere cambiarle las bujías, que eso mejoraría la potencia del carro, le dije que sí y las compramos. Cuando estábamos cambiándolas, en lo que yo tenía poca destreza, por no decir que ninguna, al intentar sacar la primera, se parte y queda la mitad en el motor, vamos con la segunda, lo mismo. El Camry se quedó con solo dos bujías «buenas». Nos vemos las caras y me dice: «tranquilo, total, el carro ya está viejo, rueda esa vaina así hasta que te deje botado».

 

Pues resulta que seguí con mi carro «rodando así» por unos cuantos meses, ningún percance. Cuando llegó la ola de frío de 2008 andaba con mi carro tranquilo, pero me tocó ver más de un carro nuevo, pero muchos más nuevos que el mío, botados en las autopistas o que simplemente iban rodando y de pronto se apagaban. Mi carro nunca se apagó.

 

Después de esa ola de frío tuvimos nieve en junio de 2009 y en pleno verano de 2014, a mediados de septiembre, cayó una terrible nevada. Fue tan fuerte que al estar los arboles todos frondosos, estos acumularon tanta nieve y les causó daños graves por el peso en sus ramas. La Ciudad (como identificamos a la Alcaldía) tuvo que invertir poco más de 5 millones de dólares para su recuperación.

 

Cada temporada de invierno tenemos una o dos semanas, ente enero y febrero, donde sabemos que las temperaturas van a estar por debajo de -25ºC, a veces llegan a -45ºC, pero siempre son una o dos semanas. Hasta ahí. La ventaja de Calgary y el sur de Alberta, la provincia, es que contamos con el chinook, que es un corriente de viento, también conocidos como vientos foehn en otras partes del mundo, que son un tipo de viento cálido y seco que se produce en la pendiente descendente de una montaña cuando el aire cálido ha perdido su humedad. Usted puede levantarse con un frío agradable de unos -20ºC y al mediodía tener una temperatura de unos 10ºC o más caliente. Si, un cambio de unos cuantos grados en pocas horas. Hasta Leonardo DiCaprio, cuando filmaba en Alberta la película El Renacido (The Revenant) se sorprendió cuando luego de ver varios metros de nieve acumulada en la mañana, en la tarde ya no estaban.

 

Pero la confusión de él no fue tan complicada como la de una amiga venezolana que conocí hace varios años en Calgary. En una cena de esas que uno organiza en diciembre, conversábamos sobre cualquier cosa y de pronto ella nos dice: «la verdad que este chinotto me cae mal, me hace doler mucho la cabeza» Todos nos sorprendimos. Un amigo le pregunta: «y en dónde compras Chinotto, yo no he visto en ningún lado», ella, toda seria, le responde: «¿cómo que comprar chico?, el chinotto, el chinotto ese que da calor en el invierno». Todos nos sonreímos y uno de nosotros le dijo: «amiga, chinook, se llama chinook».

 










 

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